Thursday, May 14, 2009

¿Para qué protestan los pueblos
indígenas amazónicos?

…para que el Perú no sea un mendigo
sentado en banco de oro.

En los últimos 10 años, los Pueblos Indígenas (PI) de la amazonía peruana, tuvieron acceso a una escalofriante verdad: el agua que toman durante 30 años en la jurisdicción de las cuencas de los ríos Corrientes, Tigre y Pastaza contiene elevados niveles de sustancias tóxicas provenientes de la explotación petrolera. Esta información libre de cualquier tipo de presiones y prerrogativas fue lograda por reconocidas organizaciones científicas privadas dedicadas a proteger los derechos fundamentales de las poblaciones humanas vulnerables.
Esta deplorable develación puso de manifiesto la existencia de un sistema de gobierno que brinda, a las transnacionales, controvertidas e irrespetuosas licencias para el aprovechamiento de los recursos naturales en territorios habitados por PI desde tiempos inmemorables. El Estado actúa en condiciones de inferioridad por su avidez a los capitales extranjeros; en consecuencia, abdica su autoridad en materia ambiental y económica en agravio de millones de personas que aun sobreviviendo durante muchos años tienen la mala suerte de padecer nuevos improperios y privaciones. Así quedó demostrado con la parsimoniosa y encubridora MEM, OSINERG, DIGESA; cuyas instituciones estatales peruanas llegaron, en algún momento, a un peyorativo resultado: las aguas de los ríos Corrientes, Tigre y Pastaza están aptos para el consumo humano; pues, menoscabaron los intereses nacionales, democráticos y políticos básicos.

Los PI amazónicos vienen conduciendo una agenda que tiene como finalidad abolir la denegación de acceso a la asistencia médica, agua limpia, educación, empleo y seguridad económica; a partir del uso y aprovechamiento ‘sostenible’ de los recursos naturales. Estos planteamientos están basados en los esfuerzos que toda nación democrática y sensata adopta para lograr la calidad de vida de sus habitantes. Así, los PI envían a la nación un mensaje de justicia y respeto. Los PI no se oponen sino plantean la urgente necesidad de lograr un desarrollo inclusivo; que no resida en mejorar la vida de uno y destruir la vida del otro.

Siendo más ilustrativos. Las transnacionales petroleras que operan en la selva amazónica disfrutan de un gran banquete en medio de miles de personas que padecen severos signos de desnutrición; cuyo invitado principal es un burócrata que ha llegado al lugar para “supervisar”. Si algún día un indígena que necesita atención médica prioritaria pide ayuda a una transnacional petrolera generalmente es rechazado. Los acuerdos suscritos con los PI del río corrientes (Acta de Dorisa) no han sido cumplidos conforme lo requerido.
Estas conductas contravienen todo sentido común y seriedad; en efecto, ha creado un entristecido contraste: El Estado privilegia a las transnacionales y atropella a los PI.


Sin haber resuelto la demanda de los PI amazónicos el gobierno actual ha creado varios dispositivos legales que flexibiliza el acceso de las transnacionales a la selva amazónica y sus recursos naturales (recursos hídricos, madera, petróleo, recursos genéticos); cuyas normas beneficia y satisface las necesidades del empresariado neoliberal y nubla la esperanza de bienestar de los PI.

Después de haber abortado varias oportunidades de diálogo con el Estado los PI adoptan, inmediatamente, la vía de la movilización de fuerzas sociales para exigir la atención de sus principales exigencias; cuya movilización en marcha está siendo respaldada por muchas personalidades, ciudadanos, intelectuales, organizaciones de base, instituciones educativas, universidades, la iglesia católica; gobiernos regionales, provinciales y locales.
Esta admirable respuesta solidaria corresponde al comienzo de una mentalidad individual - colectiva coherente a una nueva era en términos de política y gestión económica. Muchos países han adecuado su matriz económica y política para evitar los impactos de la crisis mundial que no es sino la crisis del paradigma económico neoliberal. La incertidumbre del actual gobierno y su permanencia en los mismos postulados está afectando negativamente a los PI y otros sectores pobres del país.

La población del Distrito del Putumayo se movilizará pacíficamente el 15 de mayo del año en curso; a fin de respaldar la agenda de los PI amazónicos que se encuentran en pie de lucha. Asimismo, condenar el innecesario ‘estado de emergencia’ decretado por el Estado en la zona de influencia de las protestas.

1 comment:

Fernando Montalván, Editor said...

Felicitaciones por el excelente post.
Las infelices declaraciones del primer ministro Simon, no hacen sino afirmar que gran parte de las medidas de lucha son justas. No es casual que el pronunciamiento de los obispos sea meridianamente claro, y que el pronunciamiento de la defensora del pueblo vaya en ese mismo sentido.
Nuestra contribucion debera ser propagar la justeza de la lucha, aun en contra del silencio de la prensa adormilada y convenida.