Tuesday, November 20, 2012

Páaja: fiesta bora.



El sábado 17 de noviembre del año 2012, en la Maloka de “Machope” (nombre propio de Manuel Trigoso, Curaca Bora de Pucaurquillo – Río Ampiyacu), se realizó una tradicional y portentosa fiesta denominado Páaja, mediante el cual se celebra la renovación o mantenimiento del vetusto techo de la maloka. Es una fiesta que arroja sobre un lecho de hojas las bondades de los cultivos y los variados bienes alimenticios que dispone el bosque. Los invitados del lado abajo y arriba del Ampiyacu traen consigo carne o pescado asado o fresco para intercambiar con productos de labranza del dueño de la maloka: casabe (torta de almidón), piña, maní y bebida preparada con agua hervida, almidón de yuca dulce combinado con extracto de frutas naturales. Cada quién recibe una justa equivalencia de su dación, por ejemplo, por un majás asado que da el invitado recibe cinco tortas de almidón y veinte puñados de maní, esta actividad está a cargo de las mujeres con el apoyo de los varones. El Curaca, dueño de la fiesta, entrega al curaca o jefe de la comunidad invitado cincuenta cucharadas de polvo de coca (mambe) y dos cucharadas de tabaco preparado (ambil). Los intercambios aseguran la alimentación durante los dos días de duración de la fiesta, mientras la coca y el tabaco tienen relación con el espacio espiritual que rige la existencia de la buena salud de los asistentes, la gentiliza del clima y la quietud de las especies peligrosas. 

“Machope” y sus asistentes se han ubicado en el fondo central de la Maloka, desde allí dirigía y respondía cada inquietud, felicitaciones, reclamos y sátiras vertidos por los invitados. Por ejemplo, una comunidad reclamó mediante canciones la inoportuna e inesperada lluvia que alteró los ánimos, pues, se mojaron pertenencias e inundaron varios tramos del camino. Tanto ha sido la incomodidad que hicieron más de cinco disparos al aire con escopeta de caza, desde el interior y exterior de la Maloka. Los visitantes mestizos y aquellos que desconocen las formas propias de protestar quedaron, brevemente, estupefactos y atemorizados. Mas tarde, participé dentro de la delegación de Manuel Miveco, Curaca de la comunidad de Brillo Nuevo, conversamos intermitentemente sobre la historia de Páaja, motivos y mensajes de las canciones. Cuando pregunté sobre los disparos realizados por su delegación me dijo que ha sido una forma de hacerle saber al Curaca dueño de fiesta que no ha logrado armonizarse con los principales espíritus y ha sido un llamado de atención para reaccione a fin de evitar mayores problemas mas allá de nuestra voluntad. Nuestros antepasados hacían que los espíritus del bosque ayuden a mantener la alegría durante la festividad, llovía después de la celebración, aseguró enfáticamente el Curaca Miveco.

Las canciones y danzas son peculiarmente agradables. La primera voz y sus asistentes se ubican en el centro de una fila compuesto por no menos de 20 varones, las mujeres danzan en el enfrente y cantan resaltando su voz transitoriamente como si se interrumpieran por si misma, al cual llaman “dúo”. Los jóvenes, niños y otras personas danzan en columna simulando el desplazamiento de una serpiente que envuelve la fila de mujeres y varones que cantan asistido por la percusión, sobre la tierra, de un trozo delgado de árbol de marona.   Cada grupo o comunidad canta durante un tiempo no mayor de media hora. En este primer capítulo de la fiesta que duró todo el día del sábado pasado hasta las diez de la noche, participó la comitiva cultural de la Asociación Curuinsi, con danzas y canciones afines.  A partir de las diez de la noche las canciones y formas de danzar son otras, inician cantando en voz baja como si estarían orando y que va elevándose progresivamente hasta normalizarse, este segundo capítulo se denomina lléeneba, que terminó a las cinco de la mañana de día siguiente, con la que finaliza la fiesta.

El capítulo lléeneba es un espacio de origen ancestral que cumple la función reguladora de las relaciones sociales con otros clanes o pueblos indígenas distintos. Es una oportunidad que tienen los invitados para expresar con creatividad y elegancia rítmica su conformidad o disconformidad encontrado durante su permanencia en el lugar. Los organizadores de Páaja están atentos a las dedicatorias para premiar o castigar, si hubiese excedido los códigos de conducta. El castigo consiste en forzar al autor del insulto, en este caso, a la ingesta del ambil con poderosa concentración de tabaco y sal de monte, causando fuertes mareos y vómitos.

Los jóvenes (escolares) de ésta zona han participado en la organización de la fiesta a partir de la inducción de los maestros bilingües, que por primera vez, tuve la reconfortante alegría de observar tan importante paso hacia la valoración de lo propio, que implica una nueva etapa del pensamiento indígena que se encamina hacia la construcción de una adecuada interculturalidad, que permita crear una forma propias de desarrollo con enfoque sistémico hombre – naturaleza.

Friday, October 19, 2012

Grito y esperanza: huellas del caucho.


 El 12 de octubre de 2012, en la Chorrera – Colombia, se realizó una importante e histórica convocatoria en el marco de la conmemoración del centenario de la encíclica Lacrimabili Statu Indorum promulgado por el Papa Pío X con el fin de “poner remedio a la miserable condición de los indios” que estuvieron sometidos a la barbarie del caucho dirigida por la Casa Arana. La Asociación Curuinsi ha sido representado por su presidente Rubén Medina Robledo, descendiente del pueblo Murui, en virtud de su labor colectiva orientado a revalorar y practicar la herencia cultural de nuestros antepasados.
Las organizaciones indígenas de Colombia presentaron un documento denominado “REQUERIMIENTOS DE LOS DESCENDIENTES INDIGENAS VÍCTIMAS DEL ETNOCIDIO CUACHERO”, con los siguientes temas: 1. Difundir, en todo el mundo, la verdad sobre la cauchería en el putumayo, 2. Sensibilizar al mundo empresarial sobre las masacres del pasado, cometido en nombre del desarrollo europeo, 3. Crear una institución de la memoria y movilizar el sector académico para su reproducción, 4. Crear una mesa de acuerdos y su implementación comunitaria, 5. Viabilizar mecanismos de reparación y ejercicio de la justicia.
Se hizo la exposición ante la presencia del embajador de Gran Bretaña Jhon Deew, “Nosotros no queremos guardar rencor, hoy, 100 años después estamos aquí para devolver y entregar a estos que nos hizo sufrir a quienes fueron responsables de lo sucedido, queremos  difundir esta verdad como lo hizo hace un siglo el Cónsul Británico Roger Cassement”, finaliza el documento.
Los artistas murui Santiago y Rember Yahuarcani pintaron un mural, en la pared de un colegio, denominado “El grito de los hijos de la coca, el tabaco y la yuca dulce”. Según las apreciaciones de los líderes, la obra de arte, hace visible el grito de dolor y esperanza, que refuerza la institucionalidad de la memoria.
El presidente de Curuinsi, logró agrupar a los hermanos indígenas del Perú, para reflexionar sobre el pasado y esbozar procedimientos necesarios que hicieran posible la construcción de una agenda común con enfoque de bienestar  autosustentable para los descendientes Murui, Bora y Ocaina que habitan territorios en el Putumayo, Ampiyacu y Napo. Esta idea deberá ir concretándose con la participación comunitaria y organizaciones aliadas, una vez concluida deberá presentarse al Estado peruano para su financiamiento. Lo que viene es un trabajo consensuado, desprendimiento de compromisos e identificación sociopolítica por una causa que la sociedad elitista trató de ocultar con el fin de proteger la careta del capitalismo salvaje.  
Más allá de la coyuntura comprende la soltura de la conciencia nacional y global en una época donde la pobreza de los pueblos indígenas se incrementa en relación a la disminución de la capacidad proveedora del bosque y donde el siglo XXI alumbra una crisis relacionado con la falta de liquidez para un país y abundancia de riquezas para otro, la tortura de los derechos de los ciudadanos y el privilegio de los estamentos financieros. Estos acontecimientos significan, para los pueblos vulnerables, una oportunidad para afianzar nuestra autonomía objetiva a partir del funcionamiento de proyectos de vida inspirados en nuestras herencias y dirigido por  líderes indígenas abolidos de los temores y atavismos de la esclavitud. 
Varias veces, nuestras lágrimas, cayeron como un caño roto al escuchar los testimonios sobre la tortura de adultos y niños. Hoy, las personas mayores que viven en la Chorrera nos dicen que las tierras no pobladas en los márgenes del Igaraparaná han sido despobladas por las migraciones forzadas o el exterminio brutal de sus habitantes, entonces, esas tierras vivas siguen esperando a sus hijos, como una madre que nunca pierde la esperanza de volver abrigar y amar a los suyos.  El sentimiento de nuestra tierra debe ser guía de nuestros sueños, volver a sembrar, cosechar y alimentar para progresar según los desafíos vigentes.

Wednesday, October 03, 2012

Crónica e interpretación geopolítica del Putumayo.



La comunidad internacional y nacional han mirado al putumayo con ojos utilitaristas y de seguridad. Desde la extracción del caucho, palo de rosa, pieles finas, madera (cedro) y las actividades recientes como la extracción de oro aluvial y la implementación sistemática del plan IIRSA (Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana), quedó demostrado que el Putumayo es una futura gran despensa proveedora de riquezas para grupos de poder del mundo capitalista y una oportunidad de impacto positivo incierto para los pueblos y comunidades de la frontera Perú – Colombia. Digo oportunidad de impacto incierto para los pueblos bosquesinos y semiurbanos debido a la tradicional prevalencia de la codicia y egoísmo idolatrado por los agentes económicos en su relación local basado en la asignación de mano de obra y motivo de breves satisfacciones suntuarias, mientras que las capacidades técnicas y liderazgos emergentes siga siendo un ensueño inminente para muchos  y una suerte de beneficio para los políticos corruptos. Pues, la población del putumayo debe luchar más allá de las actividades cotidianas para educarse en la casa y en las instituciones académicas, si no hubiere oportunidad en tan difícil situación económica y de la oferta educativa se debe adoptar una actitud autodidacta basado en la disciplina, método y perseverancia.   
  
La visión capitalista plantea trabajar el “eje amazonas” que involucra la capacidad territorial de la cuenca del Putumayo para la construcción de infraestructura de transportes (excavación del lecho de los ríos, construcción de carreteras y aeropuertos), energía (construcción de hidroeléctricas y monocultivos para biocombustible) y comunicaciones. Sin embargo, estos megaproyectos tienen las características para desempeñarse como itinerarios adecuadamente preparados para llevarse o sustituir los bienes comunes (recursos naturales que hizo el padre creador para el bienestar duradero de los putumayenses). La sustitución de los bosques por los monocultivos implica un enfoque eminentemente temporal – rentable para los inversionistas y la reducción del valioso usufructo ancestral. Estos temas globales que parece una imaginación están documentados y observados por movimientos sociales que defienden los intereses de las minorías del mundo, entonces, debemos estar en vigilancia permanente mediante organizaciones sólidas, líderes claros y profesionales putumayenses con alto nivel de compromiso con sus raíces.

En este marco, el  3 de octubre del 2002, se suscribió la “DECLARACION DEL EL ESTRECHO”, donde participaron delegados de Colombia y Perú, con la finalidad de analizar la legislación nacional e internacional que protegen a las poblaciones ribereñas. El Acuerdo Nº 7, el más importante para el putumayo, dice “solicitar al gobierno peruano el diseño y aprobación de planes integrales de desarrollo dirigidos a las comunidades, encaminadas por un lado a dotarlas de infraestructura y servicios educativos, salud, vivienda y otros servicios sociales para responder a las necesidades de su población y, por otro lado, apoyando actividades productivas que afirmen la biodiversidad de la zona,  desarrollen mercados locales que protejan su sostenibilidad alimentaria y puedan articular sus producciones a los mercados regionales e internacionales”.  Este Acuerdo resume las principales demandas de los pueblos y comunidades del Putumayo y exhorta al Estado peruano para su atención mediante el PEDICP, GOREL, Municipalidad local, Sernanp y otras instituciones. Corresponde al pueblo, pues, manejar una agenda que permita monitorear y vigilar acciones que involucra los intereses de la jurisdicción. Es el momento de actuar respecto la penosa disminución de peces y de animales en los bosques del putumayo, la abundancia de antaño transita hacia la escasez generado por el consumo sin regeneración, advertida por la teoría malthusiana cuya sentencia dice que “el aumento progresivo de la población es equivalente a la disminución aritmética de los recursos naturales”. No obstante, la ciencia confrontó esta teoría de la escasez y propuso tecnologías para garantizar la alimentación.  ¿Acaso las autoridades locales podrían decretar una moratoria de pesca en “cedro cocha” hasta que las especies retorne mediante el desove y el mijano?

Los escenarios donde participan comunidades y empresas ofrecen experiencias que ayudan a tomar decisiones que antecedan atropellos y problemas muchas veces irreversibles. Por ejemplo, el proyecto de irrigación de las pampas de Olmos (ubicado en la vertiente oriental de los Andes Piura y Cajamarca) ha sido planteado, inicialmente, para potenciar la economía de los pequeños agricultores, al final el proyecto beneficiará a grandes grupos empresariales. En la primera parte de la subasta de tierras irrigadas, la empresa Gloria S.A ha sido favorecida con 15,600 hectáreas, el campesinado no pudo acceder a ningún lote de 250 hectáreas valorizado en 1 millón 100 mil dólares.  Dejando claro que el Estado apoya a los grupos económicos y abandona al campesinado (www.bajolupa.org)
Tal como dijo Róger Rumrrill (historiador), “el siglo XXI es el siglo de los pueblos indígenas y de los bosques que ellos habitan”. La fuerza consumista del capitalismo presionará los bosques amazónicos con mayor dureza y profundidad. El mito del gran dorado nunca ha dejado de tener vigencia y la resistencia de los pueblos deberá reforzar su vanguardia y retaguardia. No es tiempo de dormirse después de comer quizá la última gamitana y desinteresarse de los temas colectivos, sino posponer el sedentarismo mental e indagador para saber, a tiempo, qué hacer frente a los desafíos y adversidades.  

Wednesday, July 11, 2012

¡Esa agua no se podrá tomar!

Estimo que el 1% de agua disponible es apta para el consumo humano en Loreto después de 40 años de actividad petrolera. Se explica con los siguientes indicadores: no son saludables las aguas de los ríos Napo, Morona, Pastaza, Corrientes, Tigre, Marañón, Huallaga, Ucayali, Curaray y Amazonas. Según informes fehacientemente documentados con estudios, imágenes y testimonios de la población afectada, estos ríos recibieron petróleo vertido directamente o por ausencia de seguridad en las actividades de transporte terrestre y fluvial. La remediación de las fuentes son promesas regularmente cumplidas en el río Corrientes y totalmente negadas en las demás cuencas hidrográficas, cuya irresponsabilidad de las instituciones públicas encargadas de monitorear la calidad del agua y fiscalizar el desempeño funcional y contractual de las partes involucradas nunca han sido sancionadas ejemplarmente sino apañados vil y vergonzosamente. Las demás historias sobre las desventuras económicas y jurídicas vinculados al régimen extractivista son muy conocidas y forman parte de la decepción de los empobrecidos, y ayudaron a crear el paradigma de la desconfianza verdadera.
Sé que las aguas del río Algodón, Yaguas, Putumayo y Nanay se pueden tomar directamente tal como hicieron nuestros antepasados en la otrora plenitud del bosque. Cuyo legendario servicio a la humanidad y diversidad biológica es único y extiende su bondad ayudando a permanecer en la visión de lograr una nueva forma de sostener la evolución de la vida y la reproducción de las culturas amazónicas.
Gran parte de la población del Loreto y del mundo sabe que el agua es un bien cada vez más escaso. Saben que se están gestando proyectos supranacionales para controlar las fuentes de agua dulce y que su tenencia en buen estado constituye la base no negociable de la vida de los pueblos y comunidades. Conocen su importancia diaria y futura, experimentaron muertes y enfermedades sufridas a causa de la contaminación química del agua. El agua dulce y limpia se ha convertido en el elixir y la piedra angular de la civilización humana. Sin embargo, no hay deceso ni moratoria de la polución inevitable e inherente a la dinámica industrial. Las cumbres mundiales sobre el cambio climático y sus protocolos evidencian mecanismos compensatorios y no buscan la transformación de la matriz. En consecuencia, los pueblos disponen frente al peligro claro e inminente un recurso que nació junto con la democracia: la movilización de fuerzas sociales y el endurecimiento de las protestas más allá de la vida como última alternativa de salvación; tal como ocurre en Cajamarca.
Tratando de enfocar, el cuidado del agua del río Nanay es eminentemente vital como cuidar el buen flujo y reflujo de la sangre dentro del cuerpo humano. Decía un amigo que nació y vivió más de medio siglo en el Nanay “el río Nanay es la vena mayor de la población del lugar y de la ciudad de Iquitos, es una fuente irreemplazable”. Esta metáfora se construye desde la sabiduría popular y la capacidad de mirar el futuro desarrollándose sobre una fuente de agua dulce autónoma y corregible.
Las empresas petroleras deben saber que el paradigma de la desconfianza verdadera solamente podrá desaparecer con 40 años de actividad petrolera ‘amigable con el medio ambiente’, la cultura y las expectativas de los pueblos directamente involucrados. Plazo suficiente para demostrar lo que se dice de la ‘tecnología de punta’ aplicable a los hidrocarburos y tiempo necesario para trabajar para la recuperación de los daños ocasionados.

Sunday, May 27, 2012

Los sabedores y el alfabeto murui y secoya.



El día de ayer sábado 26 de mayo culminó 4 días de trabajo en el marco del taller “Normalización de los alfabetos  secoya y huitoto”, se llevó acabo en el auditórium del Irapay  - Iquitos, lugar donde el jueves pasado se presentó el “Libro Azul Británico” que contiene “informes de Roger Casement y otras cartas sobre las atrocidades en el Putumayo” durante la época del caucho. La normalización de los alfabetos es un proyecto del Ministerio de Educación donde participaron sabedores indígenas (depositarios de los saberes holísticos del mundo amazónico), educadores EIB y vinculados a ésta labor que camina al margen de las prioridades de los gobernantes y dentro de los capítulos del desinterés que implica las motivaciones de los actores indígenas. El taller sobre la normalización del alfabeto secoya y huitoto se encaminó sobre dos principales referentes: 1. Los escritos del Instituto Lingüístico de Verano en idioma murui (traducción de la biblia y otros documentos para fines de evangelización) y  otros trabajos realizados por el Programa de Maestros Bilingües de AIDESEP, así como del IIAP en virtud del objetivo común de contribuir al proceso de construcción de una promisoria educación bilingüe intercultural. Estos documentos han estado muy activos en la formación de maestros bilingües y la tarea de los investigadores, que durante mucho tiempo, esculpió la mentalidad y el espíritu de sus vástagos con los dotes de la dinámica y vigencia ecuménica del alfabeto latino - romano. Con éste alfabeto escribieron nuestra historia conforme convenía a los planes de expansión y dominación de occidente, con éste alfabeto se viene recopilando saberes autóctonos y promoviendo EIB; entonces, los resultados obtenidos son factores humanos, históricos y pedagógicos adscritos al régimen global que está siendo dominado por el deseo y el placer a expensas del deterioro de la naturaleza. La demostración de la premisa se ha visto en la dificultad creativa y crítica en el momento de pensar sobre la matriz del alfabeto murui y secoya, inevitablemente se planteó en la adaptación del alfabeto latino – romano. Si hubiéramos optado por la creación de un alfabeto con grafías basado en nuestra esencia cultural y lingüística hubiéramos dado señal de una profunda autodeterminación, esperada. 2. Las palabras de los n+mairamas (sabedores) que no son suyo sino un legado y replicación fiel de la palabra de moo buinaima (padre creador) no podrá ser recogido y florecido por el alfabeto murui, pues, el mundo de los conocimientos holísticos que se demuestra en la eficacia de la palabra mediante el icaro (oración) está en descenso. El alfabeto murui podría  ser un articulador de la sencillez y la elegancia descriptiva y 24 letras que sufrirá el dolor de la ausencia de los conocimientos inéditos que sostiene la tierra. Los n+mairamas que asistieron al taller acusaron la huida de voluntades y la soledad de las malokas comunitarias, que durante siglos han sido el centro espiritual y de convivencia en reciprocidad.
El evento culminó con mucha expectativa y avance logrado con la laboriosa facilitación de lingüistas del ministerio de educación y del Dr. Jorge Gasché. La clausura se realizó en la Maloka del Aprendizaje y Encuentro Intercultural de la Asociación Curuinsi, con las palabras alentadoras del Sr. Alberto Pizango, presidente, de AIDESEP. Había ceremonias de nombramiento, reconocimiento y una fiesta tradicional para la abundancia.